Desparasitar en otoño: por qué septiembre es el mes con más pulgas, garrapatas y flebótomos (y el calendario que seguimos en RioVet)

Desparasitar un perro o un gato en otoño significa mantener la protección contra pulgas, garrapatas y flebótomos hasta noviembre y hacer una desparasitación interna en septiembre. Según los veterinarios, los otoños cálidos alargan la temporada de parásitos entre seis y ocho semanas.
Cada septiembre nos pasa lo mismo en RioVet: llegan mensajes de clientes que han vuelto de vacaciones con un perro que se rasca sin parar o una garrapata pegada detrás de la oreja, y casi siempre la frase es la misma: «pero si le puse la pipeta en junio». Muchas familias asocian los parásitos con julio y agosto, cuando en realidad el pico de infestación en buena parte de España, y sobre todo en el centro y la franja mediterránea, se produce entre finales de agosto y mediados de octubre. Este artículo explica por qué ocurre, qué calendario seguimos nosotros y cómo elegir entre pipetas, collares y opciones naturales.
Qué cambia en septiembre: por qué el otoño es la temporada alta de parásitos
El motivo es climático y biológico a la vez. Durante el verano, las pulgas depositan huevos en el entorno (alfombras, sofás, jardín, rincones de la terraza) que necesitan temperaturas de 20 a 30 grados y una humedad relativa superior al 50 % para completar su ciclo. En pleno agosto, con la sequedad del interior peninsular, buena parte de esos huevos queda en pausa. Con las primeras tormentas de septiembre y las noches más frescas, eclosionan a la vez. En la práctica clínica se ve como una «segunda oleada» de pulgas mucho más intensa que la de junio.
Con las garrapatas ocurre algo parecido. La garrapata marrón del perro (Rhipicephalus sanguineus) tiene un segundo pico de actividad en otoño, favorecido por la vegetación que rebrota tras las lluvias. Los paseos por riberas, pinares y zonas de monte vuelven a ser de riesgo alto justo cuando muchas familias han dejado de proteger a su perro.
Y luego está el flebótomo, el pequeño mosquito que transmite la leishmaniosis. Su actividad en el centro peninsular y en todo el arco mediterráneo se prolonga con normalidad hasta finales de octubre y, en otoños cálidos como los de los últimos cinco años, hasta mediados de noviembre. Los programas de vigilancia entomológica de varias comunidades siguen registrando capturas de Phlebotomus perniciosus hasta bien entrado noviembre. Cortar la prevención el 1 de septiembre es, sencillamente, quedarse sin protección durante las seis u ocho semanas de mayor riesgo.
Un dato que preocupa a los veterinarios y que conviene decir sin alarmismo: la leishmaniosis felina, que hace una década se consideraba anecdótica, se diagnostica cada vez más en gatos con acceso al exterior en zonas endémicas. Los gatos no desarrollan la enfermedad con la misma frecuencia que los perros, pero pueden infectarse, y el flebótomo no distingue especies.
El calendario de desparasitación que seguimos en RioVet
Lo primero que recomendamos es dejar de pensar «por estaciones» y pasar a pensar «por meses de riesgo». La tabla resume el calendario que aplicamos con los perros y gatos de nuestro equipo. Las frecuencias son orientativas: cada producto tiene su prospecto y siempre prevalece lo que indique tu veterinario.
| Parásito | Especie | Meses de riesgo en España | Tipo de producto | Frecuencia orientativa |
|---|---|---|---|---|
| Pulgas | Perro y gato | Marzo a noviembre, pico septiembre y octubre | Collar o pipeta repelente natural; comprimido oral o pipeta química solo si lo indica el veterinario | Collar natural hasta 4 meses; pipeta natural cada 3 a 4 semanas; producto químico según prospecto |
| Garrapatas | Perro (gato con salida) | Marzo a junio y septiembre a noviembre | Collar o pipeta repelente natural; producto químico si el perro sale mucho al campo | Pipeta cada 4 semanas; collar según prospecto; revisar tras cada paseo en campo |
| Flebótomo (leishmaniosis) | Perro, y gato con acceso al exterior | Mayo a noviembre, con actividad hasta mediados de noviembre en otoños cálidos | Collar repelente natural más pipeta natural y spray de refuerzo; collar de prescripción en perros de alto riesgo | Collar de temporada completa; refuerzo cada 3 a 4 semanas de mayo a noviembre |
| Mosquitos y filaria | Perro y gato | Mayo a octubre | Repelente natural más prevención oral si el veterinario lo indica | Mensual en zona de riesgo |
| Gusanos intestinales (internos) | Perro y gato | Todo el año, refuerzo tras el verano | Desparasitante interno natural; comprimido veterinario si hay parásitos confirmados | Cada 3 meses en adultos; mensual en cachorros hasta los 6 meses; 4 veces al año con producto natural |
| Ácaros y sarna | Perro y gato | Todo el año, más en otoño e invierno | Pipeta o tratamiento veterinario específico | Según diagnóstico |
Desparasitación interna en perros y gatos: por qué septiembre es la fecha clave
La desparasitación interna perros es la gran olvidada del otoño. Después de un verano de piscina, playa, charcos, hierba y contacto con otros animales, la probabilidad de que un perro haya ingerido huevos de gusanos intestinales es la más alta del año. Según los veterinarios, la pauta estándar en adultos sanos es una desparasitación interna cada tres meses, y en cachorros una mensual hasta los seis meses. Si has estado de vacaciones, la vuelta a la rutina de septiembre es el momento perfecto para hacer la del tercer trimestre. En gatos que no salen de casa la frecuencia puede bajar a dos veces al año, siempre que la pulga esté controlada, porque la pulga es la vía de entrada de la tenia más frecuente.
Leishmaniosis en perros: prevención natural en septiembre con collar, pipeta y spray
Cuando hablamos de leishmaniosis perros prevención septiembre, en RioVet somos claros: no existe un único producto que baste por sí solo, y septiembre es el mes en el que más falla la protección porque la gente relaja la pauta. Nuestra apuesta, y la de cada vez más familias, es una prevención natural en tres capas que repele al flebótomo sin cargar al perro de insecticidas, reservando los medicamentos de prescripción para los casos en que el veterinario los considere necesarios.
La primera capa es un collar repelente natural con geraniol y margosa que cubra la temporada de mayo a noviembre. Un collar natural dura hasta cuatro meses, así que uno colocado a principios de agosto llega hasta finales de noviembre, y el de primavera cubre de mayo a agosto.
La segunda capa son las pipetas repelentes naturales, aplicadas cada tres o cuatro semanas en los meses de mayor densidad del mosquito, que son julio, agosto, septiembre y octubre. Refuerzan al collar en las horas de más actividad, al amanecer y al anochecer, y son la opción para perros que no toleran las pipetas con permetrina.
La tercera capa es el manejo del entorno: no dormir al perro en el exterior al anochecer, usar mosquiteras finas y aplicar un spray repelente en la cama y las mantas del perro. El geraniol y el aceite de margosa (neem) son los activos naturales con mejor evidencia repelente frente al flebótomo. Y una regla que nunca sobra: en zona endémica, el test anual de leishmaniosis en la revisión de otoño es tan importante como el propio antiparasitario.
Si tu perro ya tiene leishmaniosis: apoyo con pienso y suplementos
Cuando el diagnóstico ya está hecho, el tratamiento lo pauta el veterinario, pero en casa hay dos cosas que marcan la diferencia en cómo el perro lo lleva. La primera es la alimentación: un pienso formulado para perros con leishmaniosis, bajo en purinas y con antioxidantes, como Lenda Vet Nature Leishmaniasis, ayuda a proteger el riñón y a que el tratamiento con alopurinol no forme cristales; Advance Urinary Low Purine es la alternativa cuando el veterinario prioriza el control urinario. La segunda es el refuerzo inmunitario, que es lo que mantiene la enfermedad controlada: Impromune, con nucleótidos y AHCC, es el suplemento con más recorrido en leishmaniosis, y Leish-Tabs, Artennua o KimiAdapt son alternativas según el tamaño del perro y la pauta que marque el veterinario. Un perro positivo, además, sigue necesitando el collar y la pipeta repelente: evita nuevas picaduras y, sobre todo, evita que sirva de reservorio para otros perros.
Antiparasitario natural para perros o químico: cuándo tiene sentido cada uno
En RioVet solo vendemos antiparasitarios naturales, y no es casualidad: para la prevención diaria de un perro sano son nuestra primera recomendación. Los productos químicos tienen su sitio, pero es un sitio concreto.
Un antiparasitario natural perros basado en geraniol, margosa, citronela o lavanda actúa como repelente: reduce las picaduras y funciona muy bien como prevención en perros sanos que viven en casa, en cachorros, en animales mayores con hígado o riñón delicado, en hembras gestantes y en hogares con niños pequeños. Tiene una duración menor (una pipeta natural cubre tres o cuatro semanas, un collar natural hasta cuatro meses) y necesita constancia.
Un antiparasitario químico (fipronilo, permetrina, fluralaner, afoxolaner) actúa como insecticida o acaricida: mata el parásito que ya está sobre el animal. Es la opción cuando hay una infestación activa, cuando el perro es alérgico a la picadura de pulga o cuando sale al campo con regularidad. Si tu perro se rasca de forma intensa ya en septiembre, lee antes nuestra guía sobre por qué tu perro se rasca más en verano, porque la dermatitis alérgica por picadura de pulga es la causa número uno de picor en esta época.
En la práctica, lo que recomendamos en RioVet es empezar siempre por lo natural: un repelente natural todo el año como base, reforzado con pipeta natural y spray en los meses de máxima presión, y recurrir al producto veterinario solo cuando hay una infestación activa o el veterinario lo indica por el estilo de vida del perro. Para la desparasitación interna funciona el mismo esquema: un desparasitante interno natural con ajo, semilla de calabaza y equinácea en pautas de cinco días cada trimestre, y un antiparasitario veterinario de amplio espectro solo si un análisis de heces confirma parásitos.
Pipetas o collar antiparasitario: cómo decidir
La duda pipetas o collar antiparasitario se resuelve con tres preguntas. Primero, ¿te acuerdas de aplicar algo cada mes? Si la respuesta es no, el collar gana, porque una pipeta olvidada dos semanas deja al animal sin protección justo en septiembre. Después, ¿se baña o nada tu perro con frecuencia? Muchas pipetas pierden eficacia con baños repetidos; los collares resistentes al agua aguantan mejor. Por último, ¿hay niños pequeños o un gato en casa? Con un collar el contacto del producto con la piel humana es menor, y en hogares con gatos hay que evitar cualquier pipeta con permetrina para perros, que es tóxica para los felinos.
Desparasitar gato en otoño: los collares como prevención probada
Desparasitar gato otoño tiene una particularidad: el gato se acicala, y todo lo que le pongas en el pelo acaba en su lengua. Por eso, según los veterinarios, los collares son la forma de prevención más práctica en gatos, siempre que cumplan dos condiciones: que tengan cierre de seguridad (o que se ajuste con la holgura de dos dedos, sin apretar) y que la fórmula sea específica para gatos. En un gato que sale al patio o a la terraza, un collar repelente natural con geraniol y margosa que dure hasta cuatro meses, colocado a principios de septiembre, cubre justo hasta el final de la temporada de pulgas y flebótomos.
Para gatos de interior estricto en un piso, el riesgo real es bajo pero no cero: las pulgas entran en los zapatos y en la ropa, y el flebótomo entra por la ventana al anochecer. En estos casos un collar natural de septiembre a diciembre y una desparasitación interna cada seis meses es una pauta suficiente para la mayoría. Si el gato convive con un perro que sale a la calle, la pauta del gato debe seguir la del perro.
Errores comunes al desparasitar en otoño
El primer error es dejar de proteger el 1 de septiembre. El segundo es tratar al animal y no al entorno: el 95 % de la población de pulgas de una casa está en forma de huevos, larvas y pupas en alfombras, sofás y rendijas, no sobre el perro; sin un spray ambiental y un aspirado a fondo, el problema vuelve en tres semanas. El tercero es aplicar la pipeta justo después del baño: hay que esperar 48 horas para que la piel recupere su capa grasa. El cuarto es usar en el gato un producto de perro. El quinto es olvidar la desparasitación interna al volver de vacaciones. Y el sexto es esperar a que una infestación activa se resuelva sola: un repelente natural previene, pero si el perro ya tiene pulgas por todo el cuerpo o es alérgico a su picadura, toca veterinario primero y natural después como mantenimiento.
Un último apunte: septiembre es también época de tormentas y, en muchos municipios, de fiestas patronales con fuegos artificiales. Si tu perro o tu gato combina picores con nerviosismo, nuestra calculadora de estrés y miedos en mascotas te ayuda a saber si el rascado tiene un componente de ansiedad.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto desparasitar un perro?
En un perro adulto sano, la desparasitación externa se mantiene sin interrupción de marzo a noviembre, con pipeta mensual o collar de temporada, y la interna se hace cada tres meses. En cachorros la interna es mensual hasta los seis meses. En zonas endémicas de leishmaniosis, la protección frente al flebótomo se prolonga hasta mediados de noviembre.
¿Hay que desparasitar a un perro en otoño?
Sí. Septiembre y octubre son los meses con mayor presión de pulgas y garrapatas en el centro y el este de España, y el flebótomo sigue activo hasta noviembre. Según los veterinarios, cortar la protección en septiembre deja al perro sin cobertura en las semanas de más riesgo. La vuelta de vacaciones es además el momento ideal para la desparasitación interna.
¿Qué es mejor, pipeta o collar antiparasitario?
Depende de tu rutina. El collar ofrece entre cuatro y ocho meses de cobertura según sea natural o químico y evita olvidos; la pipeta se aplica cada cuatro semanas y permite ajustar la dosis por peso. En perros que se bañan mucho o en familias que olvidan las fechas, el collar es más fiable. En gatos, el collar con ajuste seguro es lo más práctico.
¿Se puede desparasitar a un gato con productos naturales?
Sí, como prevención. Un collar o una pipeta específica para gatos con geraniol y aceite de margosa repele pulgas y flebótomos durante tres o cuatro meses. Para una infestación activa o si el gato sale al campo, consulta al veterinario por si conviene reforzar la pauta natural con un producto de prescripción. Nunca uses en un gato un producto de perro con permetrina, tóxica para los felinos.
Septiembre no es el final de la temporada de parásitos: es su mes más intenso. Si quieres montar la pauta de otoño de tu perro o de tu gato, en nuestras categorías de antiparasitarios naturales para perros y para gatos tienes collares, pipetas, sprays y desparasitantes internos con envío en 24 o 48 horas y gratis a partir de 49 euros. Y si tienes dudas sobre qué combinar, escríbenos: en RioVet respondemos con criterio veterinario, sin alarmismo.












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